domingo, 13 de septiembre de 2009

«NA MESA»


Me topé con este poema de Alphonsus de Guimarãens Filho (en la foto) y pensé en un buen desayuno con un buen café.

NA MESA

Sobre a toalha, o pão,
o bule, as xícaras, o café,
confabulam. Que dizem
no seu silêncio de coisas
tocadas de esperança,
da latente esperança
da manhã? Dir-se-ia
que se sentem ligados
à vida - ou que na vida
se irmanam, se confundem,
pousados sobre a mesa
como em seu próprio mundo,
pousados no silêncio
como se tudo fosse,
para eles, a dádiva
fascinante, translúcida.

A um canto, solitária,
uma faca os espia.

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EN LA MESA

Sobre el paño, el pan,
la tetera, las tazas, el café,
confabulan. ¿Qué dicen
en el silencio de cosas
tocadas de esperanza,
de la latente esperanza
de la mañana? Se diría
que se sienten ligados
a la vida -o que en la vida
se hermanan, se confunden,
posados sobre la mesa
como en su propio mundo,
posados en el silencio
como si todo fuese,
para ellos, la dádiva
fascinante, translúcida.

A un lado, solitario,
un cuchillo los espía.
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VV/AA (2008). Antología de poesía brasileña. Fundación Editorial El Perro y la Rana. Preparación, traducción y prólogo de Gabriel Rodríguez. Caracas, Venezuela. p. 266.

UN CAFÉ SIN NOMBRE...



Bueno, ya no sé cómo hablar sobre los cafés que me tomo por ahí. En primer lugar, porque soy solo un aficionado y me faltan las palabras técnicas, por decirlo de alguna manera; segundo, porque parece que termino diciendo lo de siempre.

En este caso, por lo menos no recuerdo el nombre del «local» (ya esto es una novedad)... es que no era un local, era más como un puesto o estand con una máquina de espresso, molino y otras cosas.

Sobre el café en sí... creo que más o menos lo de siempre. Solo vean la cantidad de café que había en el vaso; demasiado para ser espresso.

En fin...

sábado, 1 de agosto de 2009

UN RISTRETTO DE MCCAFÉ



En algún «lugar» de internet leí que McCafé iba a empezar una competencia con Starbucks. Si es cierto o no, no lo sé. Lo más que puedo es contar mi experiencia en la última visita al McCafé.

Para saber cómo preparan el café, pedí un espresso ristretto. Empecé mi cacería. Vigilé los pasos que dio la barista y tomé nota. Vi que no limpió bien el filtro luego de descargar el café que tenía, no echó suficiente café molido en el filtro y, por último, apenas presionó el café; es lógico entonces que la crema fuera tan fina y que se disipara rápidamente. Es lamentable, ya que cuentan con todo lo necesario para hacer un espresso de mejor calidad. Con todo, es uno de los pocos lugares donde cumplen (a medias, como acabo de mencionar) con los pasos para hacer un espresso. Con más empeño, con más cuidado (si se interesaran más, pues), darían con un café de más cuerpo, más equilibrado entre el dulzor y la acidez, más aromático, etcétera.

Pero bueno, ese «Mc» nunca ha significado maestro de ceremonia.

miércoles, 15 de julio de 2009

EXPECTATIVAS

Autor: James Hoffmann

Nunca una palabra o una idea ha dañado tanto las buenas intenciones de muchos cafés, y dañado [también] la confianza de un propietario en su propio producto.

En los últimos años he hecho muy variados talleres de formación para baristas. La gran mayoría de la gente que conocí tenía su primer acercamiento a la extracción cuidadosa y bien de café. Espero que esta no sea una declaración arrogante: La mayoría de nosotros, entre los que me incluyo, creció con una idea de «café es solo café» que tuvo que ser abolida en algún momento, cuando nos dimos cuenta de que éste era un alimento fresco de calidad variable en el que podríamos influir a través de la preparación.


Texturizar la leche es el momento «a-ha» de mucha gente. La primera vez que disfrutan de un capuchino espeso, con burbujas bien unidas, con esa textura aterciopelada y dulzura sorprendente [...] y se emocionan al ver lo bueno que puede ser un café.

Luego pasa algo terrible. Empiezan a preocuparse por las expectativas de sus clientes.

«Esto no se parece a mi capuchino normal, mis clientes esperan algo un poco más espumoso».

Y la persona tiene razón: sus clientes lo esperan más espumoso.

Vamos a volver a evaluar las expectativas un momento: Si he optado por comer en un restaurante en un lugar turístico de Londres, digamos Leicester Square, espero una comida promedio, con servicio de mala calidad y una cuenta excesiva. Encontrarse con mis expectativas no es algo bueno. Como consumidor quiero que Ud. (propietario) sobrepase esas expectativas.

Si uno camina por un café elegido al azar es probable entonces que uno espere recibir el capuchino espumoso, seco y sobrecalentado que vemos en la publicidad de todos los días, en televisión, en vallas publicitarias y en muchos otros cafés. Muchos cafés cumplen con mis expectativas -y los de sus clientes-, pero vale la pena recordar que esas expectativas se han establecido muy bajas después de años y años en que lo normal es un muy mal café.



Creo que las expectativas de los clientes se han visto reforzadas por la idea de que el cliente siempre tiene la razón.

El cliente no siempre tiene la razón.

El cliente debe ser tratado siempre con respeto, inteligencia y hacerlo sentir bienvenido y atendido dentro del negocio. Esto no significa que debemos ceder en todos sus caprichos. He estado equivocado como cliente muchas veces, y lo estaré en el futuro.

Ir al Fat Duck (?) y esperar pollo asado: error. Pedir tu Big Mac término medio: error. Pedir café espresso para llevar: error.

Hay una manera de decirme no como cliente y superar mis expectativas sobre usted y su negocio. Puedo salir satisfecho y (más importante) probablemente como un nuevo y leal [cliente] de su negocio.

Los beneficios de superar las expectativas de alguien son enormes, y en un clima económico en el que las empresas buscan una ventaja competitiva, ofrecer algo diferente y deseable logra compensar el riesgo.

FUENTE: http://www.jimseven.com/2008/12/02/expectations/

lunes, 29 de junio de 2009

CAFÉ LA AZULITA DE ARABICA COFFEE COMPANY...



Básicamente, esto es más de lo mismo, un capuchino con latte art (corazón) y un macchiato (con cámara de teléfono celular :s)
El café que usé es de La Azulita, en el estado Mérida de Venezuela, comprado -una vez más- en Arabica Coffee Company.
Aún tengo dos imágenes en una cámara, correspondientes al empaque y a un expreso (o espresso). Luego las pondré acá.
Para terminar, y para darle un poco de «movimiento» al asunto, les dejo un video sobre una jornada de latte art que se llevó acabo en un Gimme Coffee!. Son cuatro tomas o clips, pero este fue el que más me gustó, gracias al diseño sonoro.

domingo, 7 de junio de 2009

COFFEA ARÁBIGA, DE NICOLÁS GUILLÉN LANDRIÁN

Coffea Arábiga (1968) from CanalDocumental TV on Vimeo.


Nicolás Guillén Landrián, cineasta y pintor cubano. Sobrino del poeta Nicolás Guillén. Nació en Camagüey en 1938 y murió exiliado en Miami, Estados Unidos, el 22 de julio de 2003. [+]


Tremendo documental que despunta en más de un sentido...

CAFÉ BRASIL

Esto es una muestra de lo hecho con el café Brasil, que, tal y como dijo una persona, «de Brasil solo tiene el nombre», pero bueno, eso no importa. En realidad se trata de un (buen) café venezolano. Lamentablemente, como tenía tiempo sin escanear ningún empaque de café, olvidé hacerlo con éste y sólo me acordé cuando ya tenía días de haberlo tirado a la papelera; y por internet no logré conseguir ninguna imagen referente a éste.