Mostrando entradas con la etiqueta Tazas de alguien más. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Tazas de alguien más. Mostrar todas las entradas

jueves, 22 de noviembre de 2012

SABORES AL ESTILO PARAMACONI ACOSTA


Foto cortersía de Smaa Group, C.A.

El pasado 3 de noviembre se llevó a cabo en el salón Icoa del Hotel Kristoff el curso ¡Preparemos café!. La actividad fue organizada por Smaak Group, C.A. y desarrollada por la Escuela Venezolana del Café (EVC). En la misma se explicaron cuatro métodos de preparación: Mypressi, moka italiana, prensa francesa y guayoyo.

Los baristas Paramaconi Acosta, director de la EVC ,y Jannina Pojan Ruiz comenzaron con la molienda del café. Luego, unas palabras de bienvenida a cargo de Goya Sumoza y Jimena Alarcón dieron paso a la salutación de José Araque, director gerente de Smaak, proyecto que promueve actividades para desarrollar una sólida cultura culinaria más allá de la oferta de productos de gran calidad, como el café orgánico que fue utilizado en el taller.

Acosta inició con una breve reseña de la Escuela Venezolana del Café. Destacó la explicación del escudo, en el que el color celeste remite al Blue Caracas, un extinto café orgánico que tuvo Venezuela a comienzos del siglo pasado.

La primera técnica explicada fue la que hace uso de la Mypressi, una cafetera portátil para extraer expresos. Como lo haría con los demás, mostró el tipo de molido adecuado, el tiempo de extracción y el tipo de taza, entre otros datos.

Después de la Mypressi fue el turno de la moka italiana, conocida comúnmente como greca. En el paso a paso de este método se mostró cómo sacar el máximo provecho a esta cafetera para lograr una buena taza.

Posteriormente los baristas mostraron el uso de la prensa francesa, donde se vierte el café con un molido grueso y agua caliente, se deja pasar un minuto, se revuelve, se tapa y se esperan tres minutos más. Luego se presiona el émbolo, que irá empujando la molienda al fondo de la cafetera para dejar en la parte superior el café listo para servir.

Durante el taller explicaron cómo preparar el tradicional guayoyo, para lo cual fue necesario despejar algunos mitos al respecto, en vista de que es común que la gente tome por guayoyo un café preparado en máquina de expreso al que luego le añaden agua caliente, lo que en realidad es un café americano. Para preparar un guayoyo se pone a calentar agua, se añade el café y se revuelve; luego del tiempo de extracción, se hace pasar la mezcla por el filtro de tela.

Al final los asistentes recibieron de manos de Paramaconi Acosta y de José Araque sus respectivos certificados de asistencia avalados por la Escuela Venezolana del Café.
___________________
Para más fotos de la actividad, ver este álbum en FB
FUENTE: http://www.laverdad.com/turismo/15314-sabores-al-estilo-paramaconi-acosta.html

domingo, 29 de mayo de 2011

UN CORTADO NO ES UNA MINIVÁN

Un cortado (Katie Newburn)

Lo que sigue es un artículo de Oliver Strand, quien escribe en la sección de gastronomía de la T Magazine de The New York Times. Desde hace tiempo quería intentar una traducción del mismo (acá una primera aproximación) porque el tema me interesa. Existe un asunto —digamos— «babélico» respecto a unos cuantos cafés: marrón pequeño (o marroncito), cortado, macchiato (o expreso macchiato), manchado, etc., y me parece que el texto puede aclarar un poco el panorama a quienes —como yo— andaban divagando en esta maraña de nombres, aun cuando —new yorker al fin— abunda en referencias a su ciudad.

* * *

Un cortado es un café que se encuentra a medio camino entre un macchiato y un capuchino. Está cerca de las cuatro onzas […], lo que lo hace fuerte pero pequeño, fácil de tomar de forma rápida y con suficiente leche para parecer indulgente.

Por encima de todo, es equilibrado. Se saborea el café. Se saborea la leche. Y si está bien preparado […] es profundamente satisfactorio.

Debo señalar que no es nuevo. Un cortado es un clásico español, un café «cortado» con leche caliente. A pesar de la genealogía, que ha sido difícil de encontrar en Nueva York. Al menos hasta hace poco.

Ahora lo empiezo a notar en los menús, no sólo de algunos de los cafés más especializados de la ciudad, como el Bluebird Coffee Shop, Espresso Everyman y Third Rail Coffee, sino también en lugares inesperados, como Bakeri, una panadería en Williamsburg, donde los brioche rolls son rellenos con cáscara de naranja confitada y las galletas de lluvia de chocolate, avellanas y romero son espolvoreadas con sal marina.

Es casi un hecho que el cortado se apoderó de Nueva York primero en Abraço. Jamie McCormick, el propietario, lo sirve en un vaso distintivo, que, según algunos, cambia el nombre. Su cortado es un cortado porque lo llama cortado y no Gibraltar.

Retrocedamos a 2005, cuando Blue Bottle Coffee —donde McCormick trabajó alguna vez— estaba inaugurando su primer local permanente en un garaje reformado de San Francisco. Steve Ford (que ahora tuesta en Ritual Coffee Roasters) formuló un café parecido al cortado y lo llamó luego como el vaso en el que lo servía, un Gibraltar de 4 ½ onzas fabricado por Libbey.

El Gibraltar nunca estuvo en el menú, pero los asiduos llegaban y lo pedían por su nombre. James Freeman, dueño del Blue Bottle Coffee, ya había ordenado una lista de bebidas para colgar en el lugar y hubiera sido una pena mandar a hacer otro. Se mantuvo fuera del menú.

El Gibraltar era para los de adentro.

Lo que se sumó a su atractivo. Se convirtió en una bebida de culto. Fue n.º 28 en la lista de la revista 7x7 de las «100 cosas para probar antes de morir». Copycat Gibraltars surgió en Vancouver. En algún punto saltó a Londres.

El Gibraltar llegó a Nueva York cuando Ford registró unos cuantos turnos en el Café Grumpy. La barra del café pasó a mostrar los vasos de Libbey y Ford se sentía como un instructor. (No estoy seguro de que siga así: Hablé con él por teléfono y deseaba que la discusión sobre Gibraltar acabara.)

En Café Grumpy el Gibraltar adquirió un segundo significado. En una curiosa coincidencia, resultó que Caroline Bell, una de las propietarias, es de Gibraltar. Y manteniendo la tradición del Blue Bottle Coffee, no está en el menú.

De hecho, a pesar de que el Gibraltar está disponible en todas las sucursales del Blue Bottle Coffee, nunca ha estado en alguno de los menús. Y va a seguir así. La próxima semana, cuando Blue Bottle Coffee abra en Williamsburg (si los permisos lo permiten), si quiere un Gibraltar, tendrá que preguntar.

Aunque usted podría notar algo que se llama SG-120 en el menú. El nombre es una broma. Es una bebida que, como en el caso de Gibraltar, es servida en un vaso SG-120 de 4 onzas fabricado por la compañía japonesa Hario.

Blue Bottle Coffee no es el único que ha estado jugando con el nombre. Durante un tiempo, el cortado en el Southside Coffee, en Park Slope, era llamado gordito. Las variaciones se entienden de buena manera, aunque podría entender que a los escépticos y ortodoxos del café les resulte molesto.

No importa, es la bebida lo que cuenta.

Y el cortado es una bebida excelente. Claro, el estilo juega un papel, pero el conjunto realmente trata del sabor. Es una combinación de café y leche que funciona bien […] En estos días, los capuchinos pueden ser unas poderosas ocho onzas, el latte viene en vasos de pinta y algunas bebidas han dejado atrás la marca de las 30 onzas.

La paradoja del cortado es que al ser tan pequeño te detiene. No está hecho para una taza con asa o para ir rumbo al metro —no lo puedes pedir para llevar. En su lugar, el cortado te obliga a permanecer durante las cuatro onzas y a disfrutar del momento.

________________
FUENTE: http://tmagazine.blogs.nytimes.com/2010/03/04/ristretto-a-cortado-is-not-a-minivan/

sábado, 6 de noviembre de 2010

«UN 'LATTE' GRANDE, POR FAVOR»

Texto: Rob Berghmans

Cada vez más tenemos a gente que ordena un capuchino grande, un latte grande, un latte pequeño y cosas de este tipo. Luego, estas personas me ven poco amigable cuando les explico que estas bebidas no tienen varias medidas o tamaños.

A la mayoría de los clientes holandeses les han lavado el cerebro grandes corporaciones del café tipo Star****, y no saben que un capuchino es un capuchino y nada más. Agregaría que se puede hacer un capuchino de 150 ó 200 ml, pero estoy en contra de un menú lleno de medidas pequeñas, medianas y grandes en las bebidas con leche. Y ni siquiera estoy hablando del caramel macchiato, venti y otras locuras de bebidas estadounidenses monstruosas.

Recuerdo que en una corporación del café argumentaban que habían incrementado las ventas en un 10% al incluir diferentes medidas para las bebidas con leche. Pues bien, señor Corporación del Café, nosotros incrementamos 25% el año pasado manteniendo el «tradicional» capuchino.

Nuestro «credo corporativo»= no más, sino mejor café. El resto seguirá…
_________________
FUENTE: http://caffenation.blogspot.com/2010/10/large-latte-please.html

lunes, 12 de abril de 2010

domingo, 31 de enero de 2010

A COMPARTIR UN BUEN CAFÉ

Texto de Efraín Castillo (Domingo, 11-10-2009)

Como el té para los ingleses, el café es esencial entre los venezolanos. Sin embargo, muchos no aprecian el poderío de su aroma y sabor. Estampas le pidió a dos apasionados de distintas generaciones sus claves para disfrutar esta bebida

"Así es la vida, ya usted ve, un cigarrito y un café". Lo dice la famosa canción popular y, a decir verdad, el verso tiene absoluta razón, no tanto por el odioso hábito del tabaquismo, sino porque no hay hogar venezolano del que el café no forme parte. Según la Asociación Nacional de Caficultores, cada paisano consume en promedio entre 1,8 y dos kilos de esta bebida al año, nada despreciable respecto a grandes países productores de café como Colombia, donde el consumo per cápita es 1,7 kilos, aunque muy lejos de naciones como Francia, donde cada persona ingiere en promedio 5,7 kilos anualmente. Traído a Venezuela por los españoles a finales del siglo XVIII, fue el principal producto de exportación del país y su principal fuente de ingresos hasta que el boom petrolero lo sustituyó. Incluso, Venezuela llegó a ubicarse entre los primeros productores de este rubro en todo el mundo.
Sin embargo, no sólo los números certifican este vínculo criollo con el café. Infaltable en la cultura local, es invitado perenne de las conversaciones, un singular acompañante y la excusa perfecta para relacionarse. "Lo llevamos en la sangre. Cuando alguien llega a una casa, lo primero que hace el anfitrión es ofrecer un café, porque esta bebida es nuestro gesto de bienvenida y agradecimiento", dice Jean Paul Coupal, maestro catador de café y propietario de Arábica Coffee Company, una de las casas de café más prestigiosas de Caracas.
Guayoyo, negrito, con leche, marrón, tetero, corto y cargado forman parte de las numerosas formas en que los consumidores locales lo piden en panaderías, restaurantes, casas u oficinas. Y aun con esta prolija selección de sabores e intensidades, los apasionados del café creen que el paladar venezolano no ha aprendido a saborearlo. "Nuestro gusto por el café no se corresponde con la calidad que exigimos y probamos cuando lo bebemos", apunta Coupal. "Las grandes empresas procesadoras de café no se han preocupado por tener granos de excelente calidad y lo que ofrecen al consumidor en los anaqueles no cumple estándares que permitan tener productos de aroma y sabor de buen nivel", advierte.
Valentina Carosi, nieta de caficultor y graduada en la Escuela de Café de Colombia, cree necesario que los consumidores locales aprendan un poco más del proceso que conlleva llevarse un sorbo de café a los labios y disfrutar de esta bebida más allá de su poderío para quitarse el sueño o animarse el espíritu. "El que no sabe es como el que no ve. Y los venezolanos no exigimos porque no sabemos todo lo maravilloso en sabor y aroma de un buen café. Por eso es importante que la gente concientice todo el proceso que lo hace posible, pues sólo en esa medida dejará de comprar productos que sean basura".

¿Qué hay detrás de un buen café? Éstos son algunos imprescindibles.

Granos como perlas
En Venezuela sólo se produce el café tipo Arábica, oriundo de África y cuya principal característica es que se siembra en sombra. Sin embargo, para Jean Paul Coupal esto no es garantía de que el grano sea de buena estirpe. La dedicación minuciosa es, para él, la clave a la hora de sembrar y cosechar este producto si se quiere sentir en el paladar uno de buen sabor y aroma. "Un grano de café brillante es producto de un proceso que se inicia con el cultivo adecuado de la planta".
De hecho, Coupal agrega que el buen café tiene que ser sembrado en condiciones que incluyan una altitud superior a los 1.200 metros sobre el nivel del mar, fertilización orgánica (es decir, absolutamente natural), una recolección en el momento justo y un lavado y secado de los granos de manera artesanal. "Lo ideal es que el grano de café sea secado al sol y no en secadoras industriales porque eso conserva su sabor".
El proceso de cultivo afecta de tal manera el gusto final del café que Valentina Carosi asegura que algunas haciendas están sembrando la planta junto a otras frutas para que eso repercuta en el sabor. "En Lara están alternando las siembras de café con nueces de Macadamia y en Chuao, Aragua, otras lo están haciendo con plantas de durazno. Gracias a eso, logran granos de café impregnados con ese toque afrutado totalmente natural que, al final, será mucho más rico al paladar".

Tostando aromas
Si usted creía que el café que se toma es de color marrón por naturaleza y suelta su olor característico cuando es cosechado, está equivocado. Por medio de la tostión, los granos verdes de café se colocan en una máquina que, a altas temperaturas, los quema progresivamente hasta darles ese castaño que usted conoce. "Es en este cuarto de hora crucial cuando se forman alrededor de 800 sustancias responsables del sabor y del aroma del café", se lee en www.illy.com, página web de una productora de café comercializado en 140 países. "Tostar el grano de café es un arte", dice Jean Paul Coupal, "porque es lo que te permite darle el aroma y sabor únicos, siempre de acuerdo a la sabiduría del maestro catador, quien determinará cuáles son las virtudes de los granos y sabrá cómo mezclarlos para que la bebida sea la mejor". De hecho, Coupal aclara que un buen café es producto de la mezcla de granos de, por lo menos, tres o cuatro haciendas. "Cuando haces la tostión combinas esos granos de distinta fuente para generar el equilibrio perfecto".
Por cierto que Coupal es de los que creen que la mejor manera de disfrutar un café es comprarlo en granos tostados y no molido. "Cuando mueles el café, a los siete días pierde sus propiedades si no ha sido envasado adecuadamente al vacío".

Una preparación maestra
Las máquinas de expreso son las reinas de la preparación de esta bebida en Venezuela. Llegadas al país gracias a la inmigración italiana, son ellas las responsables de las distintas versiones que toman los venezolanos, al menos cuando se hace en barras o restaurantes. "Esa máquina debe estar impecable y limpia -señala Carosi-. Lo peor es que tenga pegostes de café o de leche en la tubería, y debería funcionar con agua pura o filtrada, porque de lo contrario el café tendrá un sabor alterado".
Un café expreso necesita 50 granos que deben molerse al momento para que la bebida conserve su aroma y sabor. Luego de eso, el barista (ese popular preparador del café que se ve detrás de la barra) debe colocar el producto en la máquina y dejar que se haga la magia. "Cada segundo que el agua pasa por el café incide en su sabor. Uno bueno se lleva entre 18 y 30 segundos".
"El barista es como un chef del café -dice Coupal- y debe conocer muy bien la máquina con la que trabaja, las proporciones de café y agua para cada tipo de bebida, de manera que exalte los sabores y aromas contenidos en el grano. El barista es como un bailarín, trabaja con estilo. Como Dudamel con su batuta, él es quien hace del café una obra maestra".
Los expertos aconsejan NO quemar la leche si usted decide acompañar con ella su café. "La leche nunca debe hervir, porque se generará una textura muy desagradable al paladar", recomienda Carosi.

La taza perfecta
"Un buen café no puede tomarse en vaso plástico. Eso debería estar prohibido. Y lo peor es que esa es la forma más común en que los venezolanos lo consumen". Así lo dice Jean Paul Coupal, quien asegura que debe volverse a la tradición de la taza de cerámica. "Con la era del petróleo comenzamos a beberlo en vasos plásticos, que cambian el sabor de la bebida, atentan contra el placer de degustarla, y hasta pueden cortarte los labios ".
Coupal apunta, además, que el café debe servirse en tazas previamente calentadas. "La taza es la que va a conservar el calor de la bebida, porque, una vez preparado, el café debe dejarse reposar y servirse a la temperatura suficiente para que no queme y tampoco se sienta frío". "Aunque haya sido preparado a la perfección por el barista -agrega Carosi- si un café está muy caliente será un desperdicio, porque no hay manera de sentir su verdadero sabor".
En los últimos años, los baristas han agregado detalles decorativos a la bebida a través de lo que se llama arte latte. "El arte latte no es otra cosa que la técnica que se utiliza para crear figuras sobre la espuma del café. Es equivalente a la manera en que un chef presenta un plato", dice Valentina Carosi. "A través del arte latte, los baristas muestran su creatividad, lo que comprueba que este proceso implica sensibilidad", apunta Coupal.
Y es que a final de cuentas, el café (como todo en la vida) siempre será mejor si se disfruta con todos los sentidos. Así que cuando vea una flor, un conejo o una mariposa en la espuma de su "con leche", no crea que el estrés lo está haciendo alucinar. Por el contrario, agradezca que quien preparó su café quiso obsequiarle un poco de remanso visual mientras sorbe y comparte su aromática bebida.

Fuente: http://www.estampas.com/2009/10/11/eest_arti_a-compartir-un-buen_1585111.shtml

domingo, 10 de enero de 2010

ULTIMATE BARISTA FIGHTER



«UBF es una oportunidad para que algunos de los mejores baristas locales [léase Londres, Inglaterra, Reino Unido...] ejerciten sus músculos y demuestren su habilidad en la antigua arena del combate sangriento. Es un poco como un club de pelea, pero con latte.»

¿Más información (en inglés)? Clic aquí.

jueves, 3 de diciembre de 2009

DESAYUNAR CON PAUSIDES GONZÁLEZ

Desayuno con vista

I


El café se hace a fuego lento
bien cargado, casi tinto.
Al montarlo
hay que poner una capa de agua
en el tarro de la greca
(agua siempre blanda)
para que el fondo caliente
no lo amargue.
Hay que servirlo con hervor
y poca azúcar
en la taza de peltre.

Al pan recién hecho
se le unta algo de miel
y con el roce del cubierto
se desmorona un gusto a leña
bueno al paladar.

El desayuno se toma junto a la ventana,
hacia los árboles,
por donde el viento se aviva de nuevo
este verano.
_______________
GONZÁLEZ, Pausides (2007). Libro del aire. Editorial Equinoccio. Universidad Simón Bolívar. Caracas, Venezuela. p. 15.

domingo, 13 de septiembre de 2009

«NA MESA»


Me topé con este poema de Alphonsus de Guimarãens Filho (en la foto) y pensé en un buen desayuno con un buen café.

NA MESA

Sobre a toalha, o pão,
o bule, as xícaras, o café,
confabulam. Que dizem
no seu silêncio de coisas
tocadas de esperança,
da latente esperança
da manhã? Dir-se-ia
que se sentem ligados
à vida - ou que na vida
se irmanam, se confundem,
pousados sobre a mesa
como em seu próprio mundo,
pousados no silêncio
como se tudo fosse,
para eles, a dádiva
fascinante, translúcida.

A um canto, solitária,
uma faca os espia.

_____________________

EN LA MESA

Sobre el paño, el pan,
la tetera, las tazas, el café,
confabulan. ¿Qué dicen
en el silencio de cosas
tocadas de esperanza,
de la latente esperanza
de la mañana? Se diría
que se sienten ligados
a la vida -o que en la vida
se hermanan, se confunden,
posados sobre la mesa
como en su propio mundo,
posados en el silencio
como si todo fuese,
para ellos, la dádiva
fascinante, translúcida.

A un lado, solitario,
un cuchillo los espía.
_____________________
VV/AA (2008). Antología de poesía brasileña. Fundación Editorial El Perro y la Rana. Preparación, traducción y prólogo de Gabriel Rodríguez. Caracas, Venezuela. p. 266.

jueves, 19 de marzo de 2009

CAMPEONATO MUNDIAL DE BARISTAS: A UN MES


Se viene la décima edición del Campeonato Mundial de Baristas, a celebrarse en Atlanta del 16 al 19 de abril.
Los participantes son los siguientes:
  • Álvaro Carrasco (antes, Alelí Moreno) (México)
  • Sammy Piccolo (Canadá)
  • Flor de María Gochez (El Salvador)
  • Raúl Rodas (Guatemala)
  • Oleksandr Khadzhy (Ucrania)
  • Rebeca Ramos (Nicaragua)
  • Tsao Chia-Ming (Taiwán)
  • Melanie D'Lores Nunes (Bélgica)
  • Daniel Rivera (Puerto Rico)
  • Philipp Meier (Suiza)
  • Tim Adams (Australia)
  • Rasa Basciulyte (Lituania)
  • Yara Castanho (Brasil)
  • Ausel del Valle (Panamá)
  • Aurén Hortensia Chacón Leiva (Costa Rica)
  • Michael Phillips (Estados Unidos)
  • Jin Bao Lin (China)
  • Ishan Natalie (Sudáfrica)
  • Stelios Roumeliotis (Grecia)
  • Jhi Chiang (Singapur)
  • Akihiro Okado (Japón)
  • Sander Schat (Holanda)
  • Michele Pauletic (Italia)
  • Mattias Björklund (Suecia)
  • Gwilym Davies (Reino Unido)
  • Mikko Haahti (Finlandia)
  • Engin Kasal (Turquía)
  • Joseph El Khoury (Líbano)
  • Roberts Mbabazi (Uganda)
  • Jean Pierre Nyamabmba (Ruanda)
  • Palmar Por Hlooversson (Islandia)
  • Francis Njobvu (Zambia)
  • Éver Bernal (Colombia)
  • Carl Sara (Nueva Zelanda)
  • John Makau (Kenya)
  • Daniel Felix (India)
  • Benyapa Naowán (Tailandia)
  • Attila Minar (Hungría)
  • Francisco Javier García Fúnez (España)
  • Tomislav Mrdeza (Croacia)
  • Kira Malchenko (Rusia)
  • Colin Harmon (Irlanda)
  • Lee Jong Hoon (Corea)
  • Beronja Branislav (Serbia)
  • Erez Ashkenazi (Israel)
  • Jorge Agustín Quiroga (Argentina)
  • Urmet Laht (Estonia)
  • Georg Branny (Austria)
  • Morten Winther Vestenaa (Dinamarca)
  • Oda Misje Haug (Noruega)
  • Izabela Popiolek (Polonia)

domingo, 1 de marzo de 2009

OLDELAF & MONSIEUR D - LE CAFÉ

Revisando por aquí y por allá, di con un video que me parece genial tanto en concepto, calidad de la animación y en lo musical. Es de una banda francesa llamada Oldelaf & Monsieur D y el tema Le Café. La letra, la entiendo a medias, pero la verdad es que el solo video basta para reír. Sea como sea, acá copio los vínculos de la letra orginal (en francés) y de una posible traducción.

martes, 17 de febrero de 2009

LOS EMBEBIDOS O CUIDADO CON QUIEN TOMAS CAFÉ

"Sorber café es como sorber un buche de la otra persona con la que se comparte el momento."
Tomado de: MORENZA, Mario (2007). Pasillos de mi memoria ajena. Monte Ávila Editores Latinoamericana. Caracas, Venezuela. P. 123.

lunes, 13 de octubre de 2008

lunes, 8 de septiembre de 2008

UN POCO DE CAFÉ EN LA "RAYUELA"



1.- "Era la madrugada del lunes, habían dejado irse la tarde y la noche del domingo, leyendo, escuchando discos, levantándose alternativamente para calentar café o cebar mate." (cap. 3)
2.- "...de golpe una mujer abre el bolso para pagar un café crème, los dedos juegan un instante con el cierre siempre imperfecto del bolso." (cap. 76)
3.- "Hay el atardecer, hay el cansancio de haber perdido el tiempo en los cafés, leyendo diarios que son siempre el mismo diario..." (cap. 76)
4.- "¿Qué es en el fondo esa hisotria de encontrar un reino milenario, un edén, un otro mundo? Todo lo que se escribe en estos tiempos y que vale la pena leer está orientado hacia la nostalgia. Complejo de la Arcadia, retorno al gran útero, back to Adam, le bon sauvage (y van...), Paraíso perdido, perdido por buscarte, yo, sin luz para siempre... Y dale con las islas (cf. Musil) o con los gurús (si se tiene plata para el avión París-Bombay) o simplemente agarrando una tacita de café y mirándola por todos lados, no ya como una taza sino como un testimonio de la inmensa burrada en que estamos metidos todos, creer que ese objeto es nada más que una tacita de café cuando el más idiota de los periodistas encargados de resumirnos los quanta, Planck y Heisenberg, se mata explicándonos a tres columnas que todo vibra y tiembla y está como un gato a la espera de dar el enorme salto de hidrógeno, o de cobalto que nos va a dejar a todos con las patas para arriba. Grosero modo de expresarse, realmente." (cap. 71)
5.- "Justamente yo pensaba que tomáramos café todos juntos." (cap. 56)